Saioa Hernández

Soprano
Saioa Hernández

Saioa Hernández ha emergido recientemente como una nueva estrella de la ópera desde que se anunciara su debut en el Teatro alla Scala di Milano en la prestigiosa apertura de la temporada el 7 de diciembre como Odabella en el Attila verdiano. Ha aparecido en distintos teatros como la Opera National du Rhin, Teatro Massimo di Catania, Grand Theatre de Genève, Teatro Giuseppe Verdi di Trieste, Teatro Municipal do Rio de Janeiro y Greek National Opera, así como en Asia, donde ha interpretado Tosca y posteriormente Giorgetta y Nedda en un doble programa de Il Tabarro e I Pagliacci con la Korean National Opera en Seúl. La última temporada ha añadido a su repertorio el rol titular de la ópera de Catalani La Wally en una coproducción de los Teatros Municipal de Piacenza, Pavarotti de Modena y Valli de Reggio Emilia. Las interpretaciones de Hernández en este rol han recibido los mejores elogios, tanto de público como de la crítica y prensa internacionales.

En la temporada pasada debutó múltiples roles. Comenzó la temporada con tres importantes roles verdianos como Leonora de Il Trovatore en el Teatro San Carlo de Nápoles, Amelia de Un ballo in maschera en La Coruña y Aida con el Teatro Regio de Torino en gira en Omán (Muscat Royal Opera House). Hizo su debut en Francia con otro nuevo e inusual rol principal: Francesca da Rimini de Zandonai en la Opera National du Rhin en Estrasburgo. Posteriormente, la artista regresó a Piacenza con el rol titular en La Gioconda de Ponchielli y debutó también en el Teatro Regio di Parma como Tosca.

También ha ganado un gran espacio en el repertorio de belcanto dramático, apareciendo como Norma en el Teatro Giuseppe Verdi de Trieste, así como en el Massimo Bellini de Catania, el Giuseppe Verdi de Padova y el que fue su debut en Australia en el Melbourne Recital Center, y cantando Imogene en la premiere brasileña de Il Pirata en Río de Janeiro y en Cataluña. Hernández hizo su debut en Ginebra como Mathilde en Guillaume Tell y protagonizó el rol protagonista en el Festival de Martina Franca en la nueva producción de la infrecuente Zaira belliniana. Ha aparecido también como Luisa de Luisa Miller en Trieste y Violetta de La Traviata en Savona. Ha debutado también los roles de Suor Angelica, Mimí, Madama Butterfly, Rosalinde, Fiordiligi y Gilda.

Sus próximos debuts incluyen Odabella (Attila) en el Teatro alla Scala di Milano, dirigida por el Maestro Riccardo Chailly, Maddalena (Andrea Chénier) en Piacenza, Módena, Reggio Emilia y Ravenna, Leonora (Forza del destino) en el National Center of Performing Arts de Beijing (China), Abigaille (Nabucco) en la Semperoper de Dresde (Alemania) y Lady Macbeth (Macbeth) en el Sferisterio de Macerata.

En el ámbito del repertorio sinfónico, ha interpretado la Messa da Requiem de Verdi, la Sinfonía No. 2 de Mahler, Elijah de Meendelsson, Carmina Burana de Orff, la Petite Messe y Stabat Mater de Rossini, así como el Réquiem, Kronungsmesse y Vespri sollenni di confessione de Mozart. Recientemente debutó los Wesendonk Lieder de Wagner y la Sinfonía No. 9 de Beethoven en el Palau de la Música en Barcelona. Ha debutado también en el Teatro de la Zarzuela de Madrid El Gato Montés, La del soto del parral y Curro Vargas. También ha debutado La Marsellesa, Los hijos del batallón y La tabernera del puerto.

Nació en Madrid y estudió con Santiago Calderón, Francesco Pio Galasso (actualmente), Vicenzo Scalera, Renata Scotto y Monsterrat Caballé. En 2009 ganó el primer premio en el Concurso Internacional Manuel Ausensi en el Gran Teatre del Liceu en Barcelona, después de ganar el segundo premio el año anterior. En 2010, Hernández ganó el primer premio en el Concurso Internacional Jaume Aragall en el Teatro Principal de Sabadell. En ese mismo año, fue galardonada con el segundo premio en el International Vicenzo Bellini Bel Canto Competition, en el Theatre des Hauts de Seine en France. También posee el tercer premio en la edición 2011 del Concurso Internacional de Canto de Logroño.

Fecha de la última modificación: 13/12/2018
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ATILLA. Teatro alla Scalla di Milano. 2018

“Mientras que el Attila de Abdrazakov llega a La Scala consagrado, tras un largo camino, Saioa Hernández entra envuelta en una nube de expectación, presentándose ante un público que anhela ver cumplidas las excelentes premisas de los ensayos de este repertorio perteneciente a la Giovane Scuola italiana de finales del siglo XIX. La envergadura del instrumento no era ninguna sorpresa. Aun así, queda confirmada en el Piermarini, con total satisfacción del público, gracias a unos nervios de acero y a una solidísima musicalidad, tanto en el canto di sbalzo y en las variaciones de la sortita, como en la accidentada delicadeza de la romanza, que es donde reside la fuerza del intérprete. En el fatídico instante en que por fin Odabella lleva a cabo su venganza y, tras evocar “la gigante sombra” de su padre, hiere a Attila (momento ambiguo de júbilo y liberación en el que resuenan las últimas palabras que Cesare le dirige a Bruto, al que Dante compara con Judas), el timbre vocal se oscurece: no es solo que la voz jamás suena falsa o artificial, sino que además la artista inventa un color y un acento para el momento exacto en el que la mujer guerrera renueva, por fin, “di Giuditta l’istoria” y se erige al mismo tiempo en justiciera divina. El 7 de diciembre se consagra una gran artista en un repertorio que la necesitaba desesperadamente.” Roberta Pedrotti (L’Ape musicale)

“Pero este estreno se recordará mejor por el debut en este teatro de Saioa Hernández: rara vez se produce una conexión instantánea como esta entre soprano y público. Hernández puede que no posea el timbre con la dulzura más natural, pero su Odabella estaba dotada de una autoridad majestuosa y de un heroico espíritu luchador. Su aria de entrada fue un torrente de emoción que dibujó una sonrisa en cada una de las caras y, a partir de ahí, todo fue aún mejor. Tiene una energía excepcional: en el gran coro que cierra el Acto 2, con la orquesta y el coro dándolo todo, las voces de Hernández y Sartori podían oírse brillando por encima de todo.” David Karlin (Bachtrack)

“Ante el reto de un doble debut, Teatro La Scala e inauguración de temporada, y en un rol para panteras del canto, la Odabella de Saioa Hernández resulta una agradable sorpresa. Sus dos Arias fluyen radiantes, seguras y con color pleno en todo su registro vocal, incluidas las bajadas de la laringe.” Carla Moreni (Il Sole 24 Ore)

“La determinación de Odabella se encomienda a la voz plena y fascinante de Saioa Hernández (la soprano española debutaba, a la vez, en el rol y en el palco de La Scala): temperamento y musicalidad perfectos para el personaje clave de la ópera.” (Pierachille Dolfini)

“Saioa Hernández debuta en La Scala interpretando por vez primera a la “guerrera” Odabella. La soprano española sale victoriosa gracias a una bella voz bien timbrada en todos los registros: segura en el agudo, sonora en el grave y precisa en las agilidades. Sin duda alguna, un debut doble podía intimidar. Sin embargo, Hernández acepta el reto y logra transmitir de forma admirable, incluso a nivel interpretativo, el dolor interior y el espíritu combativo.” Davie Marchetti (The.blogartpost)

“Te convertirás en la cantante del siglo y en España no se darán ni cuenta”. Ante el inminente cumplimiento de la profecía de Su Majestad, Montserrat Caballé, confiemos  en que los principales teatros españoles la contraten pronto y se desmienta así el presentimiento. Nos referimos obviamente a Saioa Hernández, la primera soprano española que, desde tiempos inmemoriales, ha tenido la suerte de inaugurar la temporada de La Scala. Resulta increíble que este récord no lo ostente Montserrat Caballé, quien se hallaba en La Scala como en su casa. Al igual que ella, las cualidades vocales y artísticas de esta soprano son indiscutibles. Yo la conocí personalmente en 2010 en Tenerife, durante un concierto de ópera para conmemorar el 150 aniversario de la unidad de Italia. En aquel entonces, Giancarlo del Monaco, que era su mentor, quiso lanzar a dos jóvenes talentos que había descubierto: el tenor tinerfeño Jorge De León y, precisamente, Hernández. Tras abrirse camino sobre todo en teatros del norte y gracias a la perspicacia e intuición de una gran mujer de teatro, Cristina Ferrari, la soprano nos sorprendió primero con una estupenda La Wally y posteriormente, hace más o menos un año, de vuelta al Teatro Municipal de Piacenza, con una estrepitosa Gioconda que después llevó por los teatros del circuito Emiliano. Afortunadamente, el espectáculo está filmado y documentado por la RAI TV Canale 5. Y ahora, el éxito en La Scala donde, superada la tensión y los escalofríos del estreno, en su segunda actuación del 11 de diciembre ya para abonados, repite el triunfo, esta vez más sólido y duradero. El público la despide con 19 minutos de ovación cronometrados entre aplausos y gritos de entusiasmo. El rol de Odabella, afrontado en su debut con garra, carácter y extremada precisión musical, está destinado a mejorar sin duda en todas y cada una de sus siguientes representaciones. Sin embargo, a pesar de que sus excepcionales cualidades hayan quedado patentes, ella misma ha declarado que más adelante lo dejará: sabemos que Verdi nunca fue particularmente amable con las sopranos, sobre todo durante sus “anni di galera”-prefería con creces a los barítonos-, y Odabella, junto a Lucrezia Contarini de Los dos Foscari, quizás sea uno de los roles más arriesgados debido a la aspereza musical de un canto de fuerza que roza el paroxismo y a que exige que se alternen, al mismo tiempo, agilidad, blandura y suavidad. Desde su entrada impetuosa y su apertura de un segundo acto soñador, hasta el espléndido terceto ampliado en el cuarteto final, toda la actuación de Hernández ha resultado memorable.” Andrea Merli (i Teatri dell’Est…e non solo)

“El papel de Odabella fue interpretado por la soprano Saioa Hernández, quien hábilmente dominó la exigente partitura, ofreciendo un volumen de sonido preciso con unos agudos sonoros, y mostró también una actitud de carácter adecuado para afrontar sus arias.” Silvia Luraghi (Operacritic)

“Como comenta nuestro colaborador en Milán, Andrea Merli, en su crítica sobre el Attila que inauguró la temporada, la soprano madrileña Saioa Hernández obtuvo nada menos que 19 minutos de aplausos y ovaciones entusiastas tras su Odabella en la función ofrecida el 11 de diciembre”. (…) “Saioa afrontó el papel de Orabella con grinta, temperamento y extrema precisión musical, tratándose de una parte que exige un tratamiento que pueda compatibilizar los momentos de fuerza, la agilidad y la suavidad de los pasajes líricos. Hernández, tras la impetuosa entrada de su primera intervención, lució especialmente en el espléndido terceto y en el cuarteto final, acreditando una prestación en verdad memorable”. (Opera Actual)

"La figura de Imogene, protagonista absoluta pues, estuvo aquí cuidada por la soprano Saioa Hernández, quien ya cosechó un enorme éxito en el Ballo in Maschera que los Amigos de la ópera montaron el año pasado, y quien será la primera soprano española en abrir la temporada de La Scala de Milán, con la Odabella de Attila, bajo la batuta de Riccardo Chailly. Vaya por delante, insisto, que Imogene es uno de los roles más complicados de todo el bel canto, sino el que más y no es que lo diga yo, es que lo dice ella: Montserrat Caballé, la última prima donna assoluta, que hizo del papel uno de sus grandes caballos de batalla. Fue precisamente Caballé quien estuvo detrás del debut de Hernández como Norma, después de que su hermano Carlos le escuchase cantar Il Pirata. Aunque la voz de la madrileña sea "esencialmente verdiana", como ella misma reconoce, no deja de haber algo de Caballé en ella... y eso es mucho. De hecho, hay un momento (cuando su marido Ernesto entra en escena), en el que quien escribe pudo ver su misma mirada... y la carne se le puso a servidor de gallina. Tal vez sea algo muy particular, pero de lo que no hay duda es de esa entrega al personaje, ya digo, desde medios más "verdianos". No hay tanto espacio para filados o filigranas en las coloraturas, pero hay un canto honesto y homogéneo, que se defiende muy bien en el registro grave al que en ocasiones desciende Imogene, y una construcción completa del personaje que permite disfrutar de una verdadera cantante de ópera." Gonzalo Lahoz (Platea Magazine)

"Era muy esperada Saioa Hernández como Imogene tras ser conocido que inaugurará esta temporada de la Scala con Chailly, algo que sólo Caballé, Berganza, Domingo o Carreras lograron en los últimos 60 años. Voz con poder tanto en volumen como expresión, casi de dramática de agilidad, con tintes que en ocasiones recuerdan a Montserrat. Como ella, sufrió algo en las agilidades finales del dúo con Adele “Lo sognai ferito, esangue”, con algún agudo no totalmente controlado y logró su mejor momento en la magnífica escena final, recitativo incluido. Al mejor nivel. Lleva una carrera a la antigua usanza, avanzando en teatro italianos de segunda hasta llegar al máximo templo operístico. Si triunfa con el también difícil papel de Odabella en esa “Attila” scagliera tendremos otra estrella en el firmamento lírico porque no hay voces con su entidad y, algo también importante, con un timbre personal reconocible. ¡Suerte!" Gonzalo Alonso (Beckmesser)

“Saioa Hernández se corona en Estrasburgo. Con una voz impresionante y una presencia sublime, la soprano española triunfa en el formidable rol de Francesca da Rimini de la ópera de Riccardo Zandonai… en la Opéra du Rhin. La soprano española Saioa Hernández encarna a la bella aristócrata, sacrificada por su familia bajo el pretexto de una alianza «estratégica» y halagadora. Con el apoyo continuo de la dirección acerada y, al mismo tiempo, apasionadamente lírica de Giuliano Carella, que lleva al coro y la  orquesta de Estrasburgo a sus cotas más altas, la cantante infunde a su personaje el entusiasmo y la nobleza que cabe esperar en tales confidencias amorosas. La cantante se revela no solo invencible e infatigable en toda la tesitura vocal, sino en todo momento de una elegancia perfecta, incluso en los fragmentos más paroxísticos que, menos asumidos y afianzados, podrían perfectamente coquetear con el grito. La majestuosa silueta y la elegante posición de cabeza de la artista se suman a la credibilidad de una encarnación intachable que el público ovaciona, una vez que cae el telón sobre el trágico final de la obra, después de escucharla y admirarla en un silencio religioso”. Emmanuele Giuliani (LaCroix)

“Además de esta puesta en escena globalmente satisfactoria, la Opéra du Rhin ha sabido reunir a un elenco extraordinario, dominado por la incandescente Saioa Hernández en el rol de protagonista. La soprano española impone la belleza cristalina de su timbre mediante una emisión de una ductilidad admirable… Sin duda, Saioa Hernández es una cantante que uno quiere volver a ver pronto; su frescor luminoso cautivó al público y le valió una ola de aplausos al concluir la representación”. Florent Coudeyrat (Classiquenews)

“En Estrasburgo, Saioa Hernández se apodera de Francesca con un despliegue de recursos sensacional, conforme a las exigencias, pero además, con una constancia en la emisión que le permite salir triunfante de este duro papel de protagonista”. Pierre-René Serna (Concert Classic)

“Saioa Hernández hace valer en el rol de Francesca a una soprano de gran amplitud y dotada de un osado agudo, de especial sonoridad. En ningún momento parece sufrir por las exigencias vocales del personaje, que afronta con una convicción absoluta hasta en los graves sostenidos, sin que estos excluyan la exaltación del sentimiento”. José Pons (Olyrix)

“Tras su tardía incorporación al proyecto, debido a la ausencia de Alexia Voulgaridou quien se había anunciado inicialmente, Saioa Hernández es una Francesca de voz amplia y dúctil, y asume su personaje con verdadera autoridad. La contundencia de los graves, zona de la tesitura en la que las frases se transmiten mejor, acaba por dar relieve a una composición muy creíble”. Laurent Barthel (ConcertoNet)

“Éxito total: el estreno ha concluido con una lluvia de aplausos, mientras los dos intérpretes de los protagonistas, la soprano Saioa Hernández (Francesca) y el tenor Marcelo Puente (Paolo), saludaban al público en medio de la ovación”. Mathilde Cornu (Rue89 Strasbourg)


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