El tenor Sergio Escobar y el director de escena Alfonso Romero Mora triunfan en el “Don Carlo” de Las Palmas

2019-03-07
El tenor Sergio Escobar y el director de escena Alfonso Romero Mora triunfan en el “Don Carlo” de Las Palmas

Los pasados 19, 21 y 23 de febrero pudimos ver sobre el escenario del Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria la ópera “Don Carlo”, en una nueva producción de los Amigos Canarios de la Ópera firmada por el director de escena Alfonso Romero Mora. El tenor Sergio Escobar cantó el rol titular. El trabajo de ambos artistas ha sido elogiado por la crítica especializada en los siguientes términos:

- “Figura indiscutible de este éxito fue la intervención del tenor Sergio Escobar, quien debutaba en este rol en España; a su ductilidad en todos los vericuetos de la partitura, se unía su bello timbre y su entrega escénica. Fue sin duda alguna la gran estrella de la noche.
De la regia se encargó Alfonso Romero sacando el juego que la trama ofrece en la mayoría de sus escenas y brillante en las intervenciones de masas. Muy buena aportación la del juego escénico de unos presuntos arqueólogos del presente que indagan sobre los restos materiales históricos de esa España que aún produce vergüenza y horror.” Cayetano Sánchez (Opera Actual)

- “Gran apertura de temporada, con una de las óperas más largas y difíciles de Verdi. El tenor español aquí debutante, Sergio Escobar, fue la sensación de la noche. Su bella y poderosa voz está en el momento más dulce por la juventud, la extensión, la homogeneidad en todas las alturas, el dorado color lírico con registros spinto, la riqueza del timbre y los armónicos, la expresividad emotiva o épica y la entrega a  un personaje atormentado en medio de ideas y afectos contradictorios. Justamente braveado,  es Escobar una de esas rara avis que aparecen de tiempo en tiempo, destinadas a monopolizar las cabeceras de cartel más exclusivas.
Muy acertada la producción escénica de Alfonso Romero y su equipo, exenta casi de elementos corpóreos y desarrollada entre dos grandes pantallas que hacen triángulo con la boca. En ellas se suceden las proyecciones que ambientan realista o simbólicamente las distintas atmósferas, siempre en una gama cromática apagada, con dominio de los grises y un intencionado tenebrismo. El relato propuesto es el de un de equipo de arqueólogos que va exhumando muestras óseas y objetuales de la siniestra Contrarreforma capitaneada por la Iglesia, con la tiranía inquisitorial por encima del despotismo de los reyes-emperadores españoles. Pura leyenda negra (que no fue tan falsa) asumida por Schiller en el drama que inspiró a Verdi. Un oportuno guiño a la memoria histórica y las “exhumaciones”. Atrevido y bien logrado.” G. García-Alcalde (OperaWorld)