Elogiada actuación de la soprano Mercedes Arcuri en el “Fidelio” del Teatro de la Maestranza

2017-11-06
Elogiada actuación de la soprano Mercedes Arcuri en el “Fidelio” del Teatro de la Maestranza

Entre los días 24 y 30 de octubre “Fidelio”, ópera compuesta por Ludwig van Beethoven, con libreto de Joseph F. Sonnleithner, regresó al Teatro de la Maestranza de Sevilla, con la soprano Mercedes Arcuri dando vida al personaje de Marzelline. Su trabajo ha sido ampliamente elogiado por la crítica especializada en los siguientes términos:

- “Excepcional Mercedes Arcuri, Marzelline, una soprano que rara vez deja de gustarnos. Se enfrentó a complejos números de conjunto en los que acabó imponiéndose con un fraseo delicado y un timbre rotundamente bello.” Ismael G. Cabral (El Correo)

- “Asimismo, la voz de Mercedes Arcuri, de atractivo timbre y sensual lirismo, se ajustó como un guante a las necesidades de su ‘Marzelline’. José Amador Morales (Codalario)

- “Las voces nos aportaron más alegrías (…) y sobre todo la de Mercedes Arcuri. Ella fue aquí Valquiria, Voglinde en «El ocaso» y Clorinda en «La cenerentola», es soprano de coloratura, y sin embargo nos cautivó por un bello tono lírico, que fue creciendo con su volumen, y terminó sabiéndonos a poco.” Carlos Tarín (ABC)

- “Igualmente acertada estuvo en los cuartetos que realiza junto a las otras voces solistas del elenco, entre las que destacaron la soprano Mercedes Arcuri como Marzelline y el bajo Wilhelm Schwinghammer como Rocco. La primera, pese a no tener tanto peso argumental, defendió muy bien sus intervenciones, encarnando a la perfección la enamoradiza hija del carcelero”. Gonzalo Roldán Herencia (Opera World)

- “Mercedes Arcuri puso encanto lírico en un aria machacada por un acompañamiento plano y resistió con aplomo y buena proyección sus difíciles números de conjunto”. Pablo J. Vayón (Diario de Sevilla)

- “La pareja tragicómica de enamorados, Marzelline y Jaquino, funcionó con solvencia, especialmente la soprano argentina Mercedes Arcuri, sabiendo elevar la debilidad dramática de su personaje con una estimulante asunción de la belleza de los postulados del compositor que, desde el relato de Jean Nicolas Bouilly donde se elogia el amor conyugal, tema sustancial de Fidelio, consigue el prodigio de hacer sonar ideas como la dignidad, la libertad, la responsabilidad y el respeto como elementos sustanciales del hombre nuevo que devino, entre otros, del ilustrado principio estético-filosófico Sturm und Drang (tormenta e ímpetu) que tanta trascendencia tuvo en el romanticismo.” José Antonio Cantón (El Mundo)